De 'Ismos' e 'Itsmos'
El término Istmos fue acuñado por José Bergamín, uno de los fundadores de la mítica tertulia de Ramón Gómez de la Serna, en cuyo libro Ismos, da su visión personal de la corriente vanguardista del momento. Presenta una explicación de una época ya pasada y por tanto, que hay que centrar y contextualizar. Bergamín crucifica la palabra clavando la T para centrar las cosas como es debido y redimirlas históricamente.
La exposición se dividió en dos grandes bloques titulados 'Lo Nuevo' y 'La pintura atemperada'.
Dentro del primer apartado estaban representados los primeros ismos: cubismo, planismo, vibracionismo o ultraísmo, entre los que se encuentran artistas como Rivera, Cossío, Barradas, Torres-García o Lagar. Abarca el período desde 1915 a 1922, fecha en la que se disuelve el grupo ultraísta.
A través de los pintores en contacto con París, aparece entre 1925 y 1927 un neo-cubismo claramente influenciado por Braque y que en fechas posteriores se transformaría en la llamada plástica-poética, tendencia destacada en el círculo de Picasso.
Es a partir del 27 cuando irrumpe el surrealismo y que es llevado a todas las formas de expresión cultural.
La pintura atemperada aporta el aire neucentista que D'Ors recuperó para la vanguardia y también puede apreciarse la influencia que a partir de 1927 se deja notar por el llamado Realismo Mágico, que en España tuvo eco cuando esta tendencia ya había sido superada en Europa.