
El proyecto de restauración de la Iglesia de Santa Clara se dirige no sólo a asegurar su conservación material - teniendo en cuenta su estado de ruina actual así como las intervenciones de consolidación anteriores, contraproducentes en algunos casos con la conservación de los valores históricos y artísticos del edificio -sino también a su puesta en valor como museo de sí mismo, permitiendo el acceso a un edificio que ha permanecido cerrado al público desde hace más de un siglo.
La complejidad constructiva del edificio, con restos materiales de todas sus épocas, desde el siglo VI hasta nuestros días, su precario estado de conservación y los limitados estudios que hasta la fecha se han hecho sobre el conjunto, han motivado la división del proyecto de restauración en dos fases: una primera de investigación, análisis y diagnóstico y una segunda fase de redacción de proyecto de ejecución material y realización de obra.