
Obra terminada (1999)
Cripta de la Real Colegiata de Roncesvalles
El principal objetivo del proyecto fue la restauración del conjunto de pintura que decora la cripta a base de cenefas con grecas tridimensionales, bandas con decoración vegetal, imitación de cortinajes y representación de despiece de sillares, tratando de resaltar en su conjunto la estructura arquitectónica.
Se trata de pinturas realizadas al temple sobre una fina capa de preparación y en las que predominan seis tonalidades: blanco, amarillo, azul, gris y dos tonalidades de rojo. La restauración ha buscado en todo momento respetar la autenticidad del espacio atendiendo al triple valor del monumento: artístico, documental y simbólico y, por tanto, el criterio general seguido ha sido el de mínima intervención.