
Basílica del Sagrado Corazón de Gijón
La Fundación Caja Madrid puso en marcha, en colaboración con el Arzobispado de Oviedo, la restauración del conjunto de pinturas murales de la Basílica del Sagrado Corazón de Gijón. El presupuesto total fue de 781.919 €, de los cuales 491.919€ fueron aportados por la Fundación Caja Madrid y 290.000€ por el Arzobispado de Oviedo gracias a las donaciones de ciudadanos y pequeñas empresas de Gijón.
Las pinturas murales, ejecutadas entre 1922 y 1923 por los hermanos Inmenkamp (artistas de prestigio en su época en países como Austria, Francia y el Reino Unido), presentaban problemas de conservación relacionados con: fisuras, fracturas y desplacamientos en el soporte arquitectónico; microfisuras, descohesiones, abolsamientos o arenizaciones, pérdidas en los morteros de preparación y en la propia pintura, repintes y ennegrecimiento generalizado en la capa pictórica. Junto a las labores de restauración pictórica se llevó a cabo también la iluminación final del interior, así como un conjunto de pequeñas obras menores de acondicionamiento. Por último, la Fundación Caja Madrid y el Arzobispado de Asturias promoverán la elaboración del expediente de declaración de Bien de Interés Cultural de la iglesia para su posterior incoación por parte de la Consejería de Cultura del Principado de Asturias.
Este proyecto culmina un largo proceso de restauración de la basílica, llevado a cabo por el Arzobispado de Oviedo, el Gobierno del Principado de Asturias y el Ayuntamiento de la ciudad, y ha permitido la ansiada apertura al público de la iglesia tras cinco años de clausura motivada por las obras.